Presentacion

La vida es un laberinto donde es muy difícil encontrar el camino exacto, sobretodo cuando no vemos con claridad. Espero que este blog te ayude a reflexionar y ver un poco más allá, hacia al horizonte... ¿lo ves? pues a qué esperas para alcanzarlo.

29 de septiembre de 2015

Renki, el elefante (cuento de origen indio)




Ryoto, joven monje budista, se queja de no poder mantener la mente en reposo. Su mente salta sin parar, como un cabrito…

“O como un elefante salvaje”, dice el viejo maestro Zen.


Ryoto, al ver brillar los ojos del maestro, adivina que va a contarle una historia, y se sienta a sus pies a la sombra de un banano.

Renki era un elefante salvaje que capturaron a la edad de tres años. Cuerpo de color gris claro sin mácula, defensas largas, finas y puntiagudas, orejas de perfecta forma triangular, un hermoso macho al que su amo, un comerciante de elefantes amaestrados, esperaba vender a buen precio al señor del reino. Sujetaron a Renki a una estaca, al cabo de una cuerda muy sólida. El joven elefante empezó a debatirse con energía, con furia; coceaba, pisoteaba salvajemente la tierra con sus pesadas patas, lanzaba bramidos que partían el alma. Pero la estaca estaba bien clavada, y la cuerda era gruesa. Renki no podía soltarse ni de una ni de otra. Entonces le entró una rabia desesperada, mordía el aire, con la trompa alzada, bramando lastimeramente hacia el cielo. Se agotaba de tantos esfuerzos y gritos.

Y de repente, una mañana, Renki se serenó, ya no volvió a tirar de la cuerda, ni a maltratar el suelo a cuatro patas, no volvió hacer temblar los alrededores con sus bramidos. Entonces el amo lo soltó. Pudo ir de un lugar a otro, llevando un barril de agua, saludando a todo el mundo, prestando servicio a la comunidad. Fue feliz y libre.

Tu pensamiento es como un elefante salvaje, dice el viejo maestro a su discípulo. Coge miedo, salta en todos los sentidos y brama a los cuatro vientos. Tu “atención” es la cuerda, y el “objeto escogido para tu meditación” es la estaca clavada en el suelo. Serena tu pensamiento, domestícalo, y conocerás el secreto de la verdadera libertad.

El perdón visto por el Papa Francisco





 "No existe familia perfecta. No tenemos padres perfectos, no somos perfectos, no nos casamos con una persona perfecta ni tenemos hijos perfectos. Tenemos quejas de unos a otros. Nos decepcionamos los unos a los otros. Por lo tanto, no existe un matrimonio saludable ni familia saludable sin el ejercicio del perdón.

http://respirarymeditar.blogspot.com.es/

24 de septiembre de 2015

Mi realidad diaria

Los Miedos Infantiles 

Los miedos en general y cualquiera de sus modalidades en la etapa infantil suponen un fenómeno universal y omnipresente en todas las culturas y tiempos. La única explicación a esta regularidad es que el miedo debe tener un importante componente de valor adaptativo para la especie. En pequeña escala, estas sensaciones que se viven como desagradables por parte del niño o adolescente pueden cumplir una función de supervivencia en el sentido de apartarle de situaciones de peligro potencial (no acercarse a ciertos animales, no entrar en sitios oscuros, etc.). Sin embargo, cuando este miedo es desadaptativo (no obedece a ninguna causa real de peligro potencial o se sobrevaloran las posibles consecuencias) el resultado es un enorme sufrimiento por parte del niño que lo padece y sus padres. El miedo, puede entonces condicionar su funcionamiento y alterar sensiblemente su capacidad para afrontar situaciones cotidianas (ir a dormir, ir a la escuela, estar sólo, etc.). 

No hay duda que los miedos son evolutivos y “normales” a cierta edad, cambiando el objeto temido a medida que el niño crece y su sistema psicobiológico va madurando. La tendencia natural será a que éstos vayan desapareciendo progresivamente. En otras ocasiones, podemos hablar abiertamente de temores o miedos patológicos que pueden derivar hacia trastornos que necesitan atención psicológica (ansiedad, fobias). Establecer la frontera entre uno y otro (normalidad-patología) no siempre es fácil y dependerá mucho de la edad del niño, la naturaleza del objeto temido y sus circunstancias, así como la intensidad, frecuencia, sufrimiento y grado de incapacitación que se produce en el niño. 

Fuente:www.psicodiagnosis.es/areageneral/losmiedosinfantiles/index.php 


Mi realidad diaria

Los días pasan, vives experiencias de las cuales te quedan recuerdos que se confunden con sueños o realidades, pero llega ese día que por fin puedes compartir tu espacio con otro bebé, alegrías, tristezas.... y a pesar de solo tener unos años de vida ya tienes recuerdos, sabes que esa historia ya la has vivido antes con otros bebés, pero no has podido compartir nada con ellos. ¿Por qué? La realidad no la conoces bien porque como eres pequeño no te han explicado nada, no sabes que es lo que ha pasado con los otros bebés, pero si recuerdas que existieron y que no están ahora. 

 Empiezas a compartir tus días con el nuevo bebé que ha llegado a tu vida, cada día te aseguras de saber que está en su cuna respirando y que no se marchará como los otros, vives, compartes y creces con él y con tus miedos que no sabes de donde vienen pero que están ahí acechando día a día.

21 de septiembre de 2015

¡QUEJARSE, NO ES LA SOLUCION!



¿Porqué siempre nos quejamos de lo que nos hace daño?

¿Porqué culpamos a los demàs de nuestra infelicidad?

¿Porqué no cambiamos lo que está día a día haciéndonos daño?

No nos paramos a reflexionar lo que nosotros mismos nos hacemos, nos quejamos de la vida, pedimos consejos que no escuchamos, caemos una y otra vez en el mismo error, vamos contra corriente en nuestros deseos, buscamos culpables para acallar nuestra cobardía........ 

“Siempre hay que saber cuándo una etapa llega a su fin. Cerrando ciclos, cerrando puertas, terminando capítulos; no importa el nombre que le demos, lo que importa es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya se han acabado”
-Paulo Coelho-

A lo largo de nuestra vida, pasamos por momentos felices, pero también por situaciones difíciles, tristes y traumáticas que nos causan heridas y cicatrices. Son momentos que hemos de superar y continuar con la etapa en la que nos encontramos, cambiar hábitos, costumbres, llorar si es necesario pero…….

“Vive cada etapa de tu vida intensamente porque el pasado, pasado es, para no sufrir por lo que pudo ser”
-Ivelisse Guerrero-

Hay mucha soledad en el mundo a pesar de que las redes sociales hacen que nos engañemos creyendo que tenemos muchos amigos, pero a la hora de la verdad solo tenemos nuestra capacidad de decisión para resolver los problemas, porque somos solo nosotros los culpables de lo que sentimos, vivimos y de lo que nos hace sufrir. Cuando nos quedamos estancados en una etapa ya sea por comodidad, miedo, traumas o cualquier otro motivo, una herida asoma en nosotros por no estar viviendo la vida como queríamos o deberíamos.

Mis heridas me han enseñado que quedarse no es la solución, sino que avanzar es lo que me hará entender aquello que un día carecía de comprensión

El tren de la vida no para, sinó avanzas, se escapa.